Definición técnica completa
La dureza del agua es la medida de la concentración de iones calcio (Ca²⁺) y magnesio (Mg²⁺) disueltos. Se expresa en mg/L o ppm de carbonato de calcio equivalente (CaCO₃). El agua blanda tiene menos de 60 mg/L; el agua moderadamente dura de 60-120 mg/L; agua dura de 120-180 mg/L; agua muy dura más de 180 mg/L.
La dureza es el principal responsable de incrustaciones en tuberías, calderas, intercambiadores de calor y torres de enfriamiento. Al calentar el agua, la solubilidad del carbonato de calcio disminuye y precipita como sarro (CaCO₃) sobre superficies calientes. Una incrustación de 3 mm de sarro en una caldera aumenta el consumo de combustible entre 15 y 20%.
El control de dureza se hace con ablandadores de agua por intercambio iónico (resinas catiónicas en ciclo sodio), inhibidores de incrustación químicos (polifosfatos, policarboxilatos, fosfonatos) o tratamiento de agua en la pluma de alimentación. NOM-127-SSA1 establece límite de 500 mg/L para agua potable.